Anda mujer, di que sí, cuántas noches han sido las que
te he anhelado y hace cuántos días durante mucho tiempo, te he pensado. No me
digas ahora que tú no te diste cuenta porque hoy, no soy responsable de mi
elocuencia y menos aún, de las frases que dictan mi conciencia…
Anda, di que sí… ¿Me decías que no te conté acerca de
las golondrinas? Bueno, ellas son aves que retoman su vuelo cuando se acerca la
estación del invierno. Buscan así un mejor lugar para vivir deseando siempre el
calor del sol para evitar el frío intenso. Creo que los dos haríamos lo mismo…
¿Verdad?
Anda pues, di que sí, yo quiero ser para ti como la
lluvia intensa que cae en una tormenta porque quiero inundar todos los rincones
y las ventanas de tu alma. Así podré alimentarla siempre y nuestro querer,
podrá así crecer libremente como Dios manda…
Anda, dime que sí, mira que hoy, nos quedaremos solos porque todos en la casa,
se irán muy pronto. No nos queda mucho tiempo, saca pronto tus trapos que con
los míos ya se hicieron un solo sentimiento. Vamos, date prisa para empacar lo
nuestro para que tus ilusiones y las mías, no se conviertan en sueños…
Anda, di pues que sí, porque ahora estoy medio dormido y
seguramente despertaré muy sobresaltado pensando en nuestro viaje. Estarás
feliz porque nuestras manos se unirán fervorosas en el silencio de la noche y
mis cálidos besos se darán en nuestro abrazo intenso.
No me preguntes el por qué de mis deseos o la prisa que nos exige un futuro diferente, no lo sé. Pero si estoy seguro que será porque te amo, quizás como el cielo a las estrellas, como el inmenso mar al horizonte o será seguramente, porque nuestro amor, no tiene fin…
Roque Puell López - Lavalle

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