sábado, 24 de abril de 2021

Las voces del mar

 

Subí aquella mañana de otoño al espigón de una de las playas de la Costa Verde en mi ciudad junto a mi acostumbrado caminar... Quería sentir la helada brisa marinera y contemplar en ese instante el vasto horizonte que era tan lejano como la creación del cielo o tan misterioso como se miran las estrellas juntas, en el firmamento…

Pero las olas del mar iban y venían indiferentes porque no tenían comienzo ni final…

Pensé acerca de muchas cosas, los viajes, los amigos, las aventuras de la juventud y no sé por qué me vino al pensamiento, una ocasión en la que mi vida fue una vez maltratada por un desleal amigo. El me asedió con su espada desenvainada y así como el hierro cala en las heridas, así también, fueron sus duras palabras. Luego apareció de lejos aquella niña mora y escuché la voz ida de su engaño, así como su mentira amorosa…

En tanto, las olas del mar iban y venían sorprendidas pues no conocían el origen del mal…

En ese entonces, se fueron las grandes ilusiones y de esa manera sonaron los esperados tambores de guerra que inundaron y entristecieron mi alma. Ya no existirían los sueños y las futuras promesas, ya no habría motivo el por qué esperar esas citas de amor, porque el poeta también acabó con sus enredos. ¡Y en grado sumo, con sus sentimientos!

Y las olas del mar iban y venían tristes porque no sabían en qué iban a terminar…

Sin embargo, cuando recuerdo eso ahora, sé que todos nosotros de alguna manera somos aficionados a nuestra vida corta porque no tenemos la voluntad y el tiempo para amar y ser amados. ¿Será esta sentencia cierta?

Más pienso que esta afirmación, no debe convertirse para algunos, en un ramo de pretextos para luego no considerar a nadie y terminar simplemente como unos miserables. La vida es bella y por una rosa negra, no se acabarán las estrellas…

Así iban y venían las olas, pero estas verdades, me la dijeron las voces del mar…

Roque Puell López - Lavalle

Enlace:  https://www.youtube.com/watch?v=lFQY0sH1U_c

 

No te lo dije


No te lo dije porque tú habías cambiado, porque te habías convertido en un bello cuento. Siendo la diosa de mi imaginación, te convertiste en una tímida e inalcanzable dama que no daba cabida a mi sentir de amarte y tampoco a mis esperanzas. ¿Será verdad que lo nuestro se convertiría en algo irrealizable?

No te lo confesé, pues vanos fueron mis deseos y duras fueron tus palabras, como si ellos fueran clavos que mi razón no quiere escuchar pero lo que ahora siento, quizá más adelante lo puedas comprender. Y sabes, si yo tuviera que elegir hoy con quien habría de quedarme, sería contigo pues el qué dirán moriría pronto, pero mis besos no se perderían jamás…

Entonces decidí ser como el mar azul de nuestra costa, imprevisible, fuerte, no melindroso, de tal braveza que se asemejaría a las temibles tempestades y aun así, seguramente recibiría la brisa de tu rara indiferencia… ¡No te amaneció el amarme como soy amada mía! ¿Por qué son tan duros tus sentimientos?

Pero si en el remolino de tus pensamientos más profundos pudiera estar y si en las montañas de tu corazón quisiese escalar, ya no tendría que recordar más tu desvelo y tu quebranto, porque si no quisiste enfrentar lo que mi corazón anhelaba, ¿Cómo podría amar yo al tuyo? ¿Cómo podría convencerte que fuiste la única en mi vida?

Por eso mismo, no te lo dije aquella vez para que no sueñes con castillos en el aire y no veas caballeros que quieran vengar el desaire, ni mucho menos ladrones que roben mi más preciado tesoro. Pero igual te amo, porque quiero tenerte siempre entre mis brazos y nunca dejarte. ¿Será que la soledad de mi vida hoy, sería mejor para mí que tus anhelos?

Roque Puell López - Lavalle

 Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=JmLZtY82pQM

Una lágrima


Una lágrima me acusa compañero que ante al abuso y la displicencia de otros, yo no supe defenderte, pero pienso que en otras circunstancias y momentos, si habré de reivindicarme para que así yo lave mi ofensa y presuroso en poco tiempo, yo te sepa responder…

Un lágrima de desconcierto fue cuando entre tus cosas descubrí tu carta innoble leyendo sorprendido qué de nada me habías querido y que nada de lo nuestro habías gozado. Entonces allí me di cuenta cómo me traicionaste con el fuereño, desechando el amor que un día te había entregado…

Una lágrima de rabia amigo fue cuando viniste a hablarme de la indiferente. Pensé que me ibas a sorprender con una mejor noticia, pero fueron muchas las palabras que usaste para no ofenderla y no tuviste mejor idea que venderte por un plato de lentejas quedándote solamente enfrentado con una querella...

Una lágrima de desilusión “amigo”, fue cuando tú me dijiste que sabías que yo iba a regresar y me diste la bienvenida con esas palabras lisonjeras. También me dijiste que extrañabas mi presencia y mis pensamientos, que me ibas a ayudar. ¿Pero cuál fue mi infortunio? Que tú cambiaste del todo cuando yo me di una vuelta y ver que tú, luego me habrías de estafar…

Una lágrima de profunda pena y sentimiento fue cuando te fuiste madre mía, fue una tarde de dolor y desconsuelo. En la madrugada lloré porque mi corazón me lo había avisado, yo lo esperaba pronto pero ese día, tu muerte me sorprendió sin ningún reparo…

Una lágrima de tristeza fue el momento en que me dejó la niña mora cuando se mostraba amada por mí en medio de todos los amigos. Pero cuando sufrí la desgracia que me alcanzó hasta el Hospicio, se alejó de mi vida para siempre sin pensarlo dos veces acompañando a aquellos que me lanzaron piedras…

Una lágrima de felicidad fue espontánea en nuestra despedida final en el colegio. Fueron las promesas de volvernos a ver y las pintas hechas garabatos en nuestras camisas con los mejores colores. Hasta los besos finales de mis compañeras fueron inolvidables, pero después fue la muerte quien se llevó nuestros recuerdos junto a nuestros maestros…

Una lágrima de nostalgia, una poca de suspiro y un sin fin de preguntas, llegaron a nosotros al estar separados por la ingratitud del tiempo ¿Por qué tendría que acabar lo nuestro si prometimos seguir juntos con el corazón sincero? ¿Por qué tanta prisa? ¿Por qué? Porque no nos dimos cuenta que fue el orgullo lo que nos separó del sueño…

Una lágrima de pesar le doy a este mundo incierto que al fin y al cabo ya pronto va a terminar. Fueron las alegrías o los desastres, las victorias espectaculares o los pobres finales ¡Quién sabe! Pero yo entendí y pude comprobar más adelante; que solamente Dios y no el hombre, me dijo la verdad…

Roque Puell López - Lavalle

Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=zRIbf6JqkNc

El bosque y la tormenta

 

Los farallones de verde vegetación, los abismos profundos al lado del largo camino y lo impenetrable de mi ser que se traduce ahora en un llanto de no encontrarte más en las fantasías de mi recuerdo, son como el mundo que no ha sido explorado. Porque ¿Quién conocería los avatares de mi alma y los latidos de mi corazón? 

No obstante, ahí se encuentra solitario y bello a la vez, un deseo sincero. Nosotros, estamos todavía sin la luz del inmenso sol pero con la sombra de los árboles que nos acompañan, somos ahora como un rumbo que no se explica para luego contemplarnos quizá bajo el juramento de un amor tan grande.

Me dijeron que no estaba en mis cabales pero hoy yo vivo intenso porque hoy todos me pueden rodear, todos pueden tocarme y aun reírse de mí cuando esté como un tonto y no me dé cuenta. ¡Qué importa! Porque en la ingenuidad de ellos, se le adelanta la humildad y la sencillez tuya que se ve reflejada en tu rostro. Será porque en la candidez de lo que me dices, otra vez quedarás sorprendida por mi conciencia. Seguramente en mi mente te quisiera conquistar porque atrás dejé mi orgullo y eso es monstruoso para los que no lo creen, pero es único para mí porque así aceptaría tu respuesta con resignación.

Mi vida es una para contarla y algunos la conocen porque del sufrimiento se nutre el carácter y de los latidos de mi corazón agobiado, se afirman mis alegrías. Pero el amarte me anima porque la montaña me refugia, me soslaya, pero también  es generosa cuando comparte sus secretos conmigo. Aunque siento que vendrá pronto el tiempo inclemente, mi mensaje siempre será el mismo: Liberador, fuerte, impaciente, consolador y que nunca perdería vigencia aunque me visite la muerte. Pero sin duda, fuiste tú quien tomaste la decisión de marcharte para no ser alcanzado yo, por el trueno de tu indiferencia.

¿Qué es aquello que me apasiona entonces? Tú. Y aunque existe el Dueño de los laberintos y de los árboles inmensos en el bosque de mi infortunio, no sabrás nunca el dolor de mi despedida o tal vez el de mis composiciones escritas en un libro. Ya será Él quien me consuele dándome la bienvenida con Su presencia con un sencillo saludo. Más no creo que tú puedas imaginarlo cuando todos duermen en la madrugada de un nuevo día.

Y la tormenta que llegó en ese momento y que hacía presagiar el final de mi vida, me dijo claramente  que ya no estabas en los remolinos de mi pensamiento, que ya no existías más en las cañadas lejanas de mi bosque imaginario donde atesoraba en las aguas profundas, tu figura delicada que era solo para mí. Adiós noche, adiós mañana, garúas meridianas que son ahora las letras que forman tu nombre en el acróstico de mi alma que ahora está en silencio y que solo tú las podrás leer en la tristeza que me embarga.

Roque Puell López - Lavalle

Gracias por se mi inspiración


Agradezco al cielo que hayas sido mi inspiración, te pude querer aunque no te diste cuenta pero también lo hiciste tú, con tu palabra cierta. Te recordé muchas veces en mis ilusiones, en mis locas esperanzas porque se habían complicado mis vivencias y tuve que renunciar en esos momentos a un amor que no tenía ni pies ni cabeza…

Nunca te imaginaste lo que vivían los remolinos de mis pensamientos. Se desataba la incontenible tormenta de la razón y de lo prohibido. Yo sentía dentro de mí el fuego de mis deseos por tenerte entre mis brazos en corto tiempo sin estar contigo y a la vez amarte a mares, sin que a mí me amaran…

Pero la desazón iba creciendo poco a poco y mis anhelos de encontrarte iban muriendo sin esperanza de retener esta calamidad. Desde ese día no quiero alejarme de tu recuerdo pero tampoco quiero dejar de luchar. Sin embargo, en el pasar del tiempo, intuyo nuestro final y por eso, yo no quiero que me veas llorar…

Doy gracias al Eterno porque tú fuiste en mi vida, mi gran ilusión. Eran mis experiencias y eran también mis sentidos. Me hiciste muy feliz como si fuera el niño que le prodigaron vida y me hiciste sentir también como un fiero soldado, el que se arrancó del pecho, la penosa herida de su tremendo desengaño…

Y si en algún momento, tú me faltaras en mi azarosa vida, yo te buscaría raudo en todo lugar no importando la distancia ni el tiempo. Y cuando al fin te abrace en mi regazo; te miraré seguramente asustadiza, pero te confesaré mi gran secreto a voces en los últimos instantes de nuestro encuentro y sepas de una buena vez, que yo te amé de verdad, mujer…

Roque Puell López - Lavalle

La margarita

Yendo por los arrabales de la vida, dejé en un muro solitario y anónimo una margarita a medio deshojar meditando además, en voz alta:

“Adiós margarita, ya no podré arrancar tus hojas como yo quisiera, sea para que me des la duda o el no de la tristeza o para que me digas con certeza si me quiere la mujer de mis sueños… no lo sé”.

Me voy para dejar de respirar tu fragancia esparcida en los caminos inciertos que el destino nos depara o en los remolinos de mis ideas que van y vienen buscando una respuesta a lo incomprensible: Su ausencia. Me iría para no volver a acordarme que en el pasado me encontré con un jardín muy bello pero con el tiempo se convirtió en un campo desierto. Como un corazón seco por el malhadado infortunio de un tortuoso amor llenos de reproches de acusaciones y de reconciliaciones apasionadas y besos profundos que luego se diluían como gotas de agua.

¿Qué recuerdos dejaré? ¿Qué testimonio habría de mi alocado existir como aventurero? Tal vez abandonaría mi cuchillo con empuñadura de nácar, el más afilado de hoja brillante o a lo mejor mi única mochila, la vieja y gastada lona del viajero. Esa que te gustaba tanto y la que siempre nos acompañó en nuestras aventuras. Sonrío ahora con tristeza al abandonarla luego de haber recorrido con ella las verdes montañas de tu terruño y haber descansado a su lado frente a imponentes cascadas que cubrían con un velo de agua pura el exuberante rincón de mis anhelos.

Quizá ahora pueda juntar mis manos para orar al cielo y luego las hundiría en la gleba formando el surco donde podría depositar la semilla de un nuevo tiempo. Ahogaría mi lamento, olvidaría que en algún momento fuiste todo para mí como la semilla y la tierra que estuvieron unidas por un fin. Pero los designios del Altísimo, son inescrutables y sus sentencias inapelables. Cantaron los juglares algunos poemas que tenían la belleza indescriptible del Cantar de los Cantares, donde almas rendidas de amor cruzaban sus vidas hacia un destino triste e incierto y de esta manera, ¿Quién podría así enamorarse?

Como los elfos cantan en los bosques al son del pífano del dios Pan, algunos dicen haberlos escuchado por los caminos cerca de la hacienda solariega bajo los pámpanos del viejo árbol centenario. Quizá estarían vibrando entre los arroyos o sorprendiendo en las quebradas de agua cristalina tal como fue tu amor ahora perdido pero eso ya no importa. ¡Que canten los faunos de mi fantasía y los duendes risueños en mis noches sin sueño!

Las aves ya han construido su nido abrigando a sus pichones que pronto emplumarán y surcarán los cielos cumpliendo un ciclo vital. Mi vista se detiene en el batir de las alas de un colibrí que acerca su frágil pico a una flor que se encuentra hambrienta de néctar. Los recuerdos me invaden nuevamente regresando por el sendero hacia la cascada asordante y magnifica, a las perfumadas madreselvas de nuestros paseos, al canto de los pájaros y los sonidos de la fronda que eran la música de fondo de nuestro amor. Te preguntaría entonces, ¿Lo recuerdas?

Pero también se encontraban esas bellas enredaderas que destilaban admiración a nuestros ojos. Sin embargo ¿No lo supiste? Ellas ya no existen más porque se secaron bajo el sol del infortunio. El mismo que nos alcanzó y consumió nuestra unión. Solo queda la leyenda de un abeto inmenso y de una bella rosa ¡Quién lo creyera! Ella que miró al gigante y él amoroso, la abrazó pero ellos tristemente dice la historia, se quedaron sin amor…

Roque Puell López - Lavalle

Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=wU0Pp2n6ooE

Un pedazo de amor

 
En el secreto de mis pensamientos quisiera encontrarme contigo. Las palabras de mi voz se encontraron con las tuyas y la curiosidad de mi corazón creció porque me decías que tenías un temor por las noches por el ruin desvelo y luego venía tu despertar intranquilo por tener un mal sueño. ¿Por qué entonces, ya no sonríes? Pero si estoy contigo en tu dormitar, ¿Por qué me dices no en este momento? Si cuántas noches soy yo quien te escucho triste, ¿Y no tengo acaso tus ojos llorosos hoy, para darte un consuelo?

No lo sé, tal vez yo pueda simplemente convencerme ahora de que tú me olvidaste y ya no me buscas para recorrer juntos aquel camino. Tal vez en el ocaso del sol enrojecido por la ilusión que mi alma vive o quizás por la noche oscura que con su abrazo nos arrulla, ahora se muestra para dormir un final sin esperanza. Sí, porque ahora no concibo que la duda nos gobierne, no he comprendido aun las razones del por qué me agradas... ¿Será porque eres corajuda y delicada como la pintura de una bella rosa?

Sin embargo, te alejas de mí a paso lento y pausado para encontrarte con tus miedos. Te vas para no pensar que alguna vez hubiéramos sido el valle fértil de una cordillera. ¿Qué es de esa flor solitaria que nació fuerte entre las piedras? ¿No fuiste la que tenía los colores más intensos para demostrarme que eras la única en el jardín de mis ilusiones? Mejor tendría al mar inmenso para que se lleve mis pesares y mis sentimientos, pero, ¿Yo he de aceptar tu temor o tu duda quizá, para no mirarnos como nos une el tiempo?

Mis sentimientos se pierden entre el resplandor de la luz y de las negras sombras que los ocultan y así sería para que mi corazón muriera sin remedio por la desilusión y el espanto. Pareciera que te atrajera la tristeza, quizás la inconformidad del sueño, la inquietud de que tu alma ame otra vez o deseas que yo no exista en los impasibles instantes de tu soledad y de tu silencio. No mujer, yo te conozco, tu sentir no es tan cierto, no puedes terminar en una batalla sin las armas requeridas, no eres capaz de ser tan esquiva porque tienes madera de ser intensa, incapaz de morir sin una bandera y no rendirte jamás, ante un cualquiera…

Aun así, son tus sentimientos los que vuelan sin encontrarse y son como las luces que van cediendo a la noche entre la incertidumbre y las penas de no juntarse. Pero sabes, yo no soy así, ven conmigo y te mostraré que mis farallones están firmes y llenos de un verdor inmenso y silvestre. Son tan fuertes que podrías cobijarte en ellos, luego la montaña más alta podría ser tu casa y así, en las cumbres de mi gélido nevado me verías sonreír tomando tu mano abrigando tu desesperanza…

Sí pues, soy como una fortaleza, tal vez con un amor tan grande que también espera ser correspondido. Más no te vayas ahora, busca en mí ese valor que ahora te falta pero no me hagas mella, podría haber un volar de mis anhelos pero aun te quisiera solamente para mí. Sea para que por lo menos me recuerdes por lo que soy o por lo que te di, no importa, solamente búscalo dentro de mi corazón y te lleves si quieres, un pedazo de amor…

Adiós...

Roque Puell López - Lavalle

Un querer queriendo

 

No puedo combatir lo que siento, porque no sé llamarte al teléfono sin mi nerviosa sonrisa cuando te saludo con el simple mensaje de un hola cómo estás o de un hasta pronto, sin tanto aspaviento. ¡Qué locura!

II

No puedo luchar contra el deseo de no verte porque mi corazón se entristece cuando estás lejos y sabiendo que al estar ausentes tus palabras, no puedas deleitar mis sentidos ni tampoco pueda entonar yo con mi vieja guitarra, una alegre melodía…

III

No puedo vencer este sentimiento porque en el despuntar de un nuevo día, pienso en ti y quisiera huir de todo para ver tus ojos grandes, expresivos, negros como la noche; deslizándome hacia lo profundo de tu alma, sin que presientas lo que siento…

IV

No puedo resistir el deseo de estar solos mirando el horizonte para que mi tristeza y la tuya se fundan en un beso, en una unión de amor y consolación, en una interminable poesía de momentos maravillosos que esperan el instante de ser vividos…

V

No puedo controlar este amor a pesar de que lo concibo inalcanzable, pero cuando nace en mí la esperanza de un destino distinto para los dos, me siento desconcertado y prisionero en la celda de mis sentimientos que no los puedo expresar…

VI

No puedo contradecir lo que siento porque aunque acepte que lo nuestro sea un imposible, una quimera, un cuento, igual me alienta el querer acercar mi corazón al tuyo aunque sea palpando tu etérea presencia, porque encuentro en ella dicha y alegría…

VII

No podré negar que en mí se encuentra el anhelo de que lo nuestro, sea siempre mejor, como el sonido de un gran mar apacible o el de un querer queriendo en lo íntimo de mi conciencia enamorada, pero que hoy debe quedarse en silencio…

VIII

No puedo ir en contra de lo que siento pero me alegra atesorarlo. Tal vez de esta manera me robe tu inocencia y quizá así pueda soñar en estar a tu lado para siempre. Pero quizás alguna vez viva el imposible momento que un día te diga mirándote a los ojos: Te amo…

Roque Puell López - Lavalle 

miércoles, 21 de abril de 2021

In Memorian

 

La santa despedida estaba en armonía con la música y los cánticos a la Deidad. Las voces del coro producían en nosotros el mover de nuestras emociones y los instrumentos musicales, nos permitían elevar nuestras alabanzas. Experimentábamos los allí presentes de algún modo, nuestros sentimientos porque se respiraba un aire sublime, angelical, pues la liturgia era sencilla y profunda, como quizá sea el mundo en la eternidad…

Estaba emocionado porque era el recuerdo de tu partida, te habías marchado hacía muy poco, era el viaje maravilloso y obligado de un hasta pronto porque en algún día señalado, nosotros también tendremos que partir. El encuentro sería inexplicable, quizá el abrazo será innecesario, habrán preguntas o de repente, llegaré para un saludo cordial...

Me pregunto si tendrías una respuesta pues sé de antemano que nuestro cuerpo será totalmente transformado y de seguro, se te verá de un mejor semblante. Por ello me animo a contarte mis ocurrencias, como en el pasado, como cuando conversábamos de muchas cosas, en el atrio de la Universidad…

Le decía a una amiga, que lo que no ves, lo sientes, lo que no tienes lo crees y las experiencias todavía guardadas en nuestro corazón, la viviremos pero en otra realidad. Le explicaba que lo que nos tiene aquí es la esperanza, aquella que recurrimos al final, cuando todo está perdido y vamos hacia ella sabiendo que todo será distinto. Y si miramos alrededor nuestro, nos daremos cuenta que tenemos una realidad que se experimenta con intensidad o con indiferencia, pero esta actitud, es propia de las mentes sin ningún apego al más allá. Por ello pienso que no vale la pena irse de este mundo cuando se puede luchar todavía, que yo no podría renunciar a mis sueños si aún estoy completo y que la sangre que corre por mis venas me reclama un sentir distinto. No hay que claudicar ante los retos y a las posibilidades que  tenemos al frente de nuestros ojos pero debemos ser conscientes también que la vida es efímera debiendo prepáranos entonces, para la despedida final. 

No es que uno debe ser positivo como nos dicen, sino realistas porque sabemos quiénes somos, qué es lo que tenemos y cómo nos encontramos para poder continuar adelante, pase lo que pase. Debemos entender que no somos ángeles para no dormir, ni espíritus para no sentir. ¿Verdad? El recuerdo es imborrable, la ilusión es el presente, el deseo es un cumplido y mi corazón será el mismo otra vez. Lo demás no importa porque todavía respiro, todavía soy el amigo y todavía me daría la talla de ser temperamental. ¡Qué pretensión!

Pero… ¿Y si así no fuera mi estimado Lucho? ¿Qué si no todo resultara tan perfecto o si asomara solamente la razón de una quimera? ¿Qué razón podríamos tener entonces, para avanzar? Sin embargo, te reitero amigo que todo es cierto, que Dios sí nos hizo seres trascendentes. Que si las campanas me recordarían cuando tenga que partir de esta vida, muchas veces incomprensible y majadera, fíjate tú que en ese momento más sería mi apuro por verte otra vez mi querido Lucho, aunque yo tenga que partir…

Roque Puell López - Lavalle

Click: https://www.youtube.com/watch?v=BupbWHRkP7s

En recuerdo de mi mejor amigo, compañero de la Universidad Luis Marchena Cárdenas. Lima, 2010.  (+)


Malas costumbres

 

En el año de los comienzos, aquellos de los que muchas veces nosotros no recordamos, existían las viejas costumbres de los pueblos y de sus habitantes. Una de ellas me llamó la atención por la complejidad de sus personajes. Se precipitaban las garúas copiosas de los inviernos en Europa y Geseman, una comarca esplendorosavivía momentos difíciles por los conflictos sociales entre la justicia y sus modificaciones, impuestas arbitralmente por la corona.  Una mañana despejada, fría por una noche tormentosa, se vio interrumpida por el bullicio de sus pobladores sorprendidos por los guardias del castillo. Habían allanado una casa llevándose a viva fuerza a un sorprendido y asustado muchacho.

Entonces Gregorio el padre, pidió una ayuda temeraria a gritos destemplados a los pobladores amontonados allí pues la guardia del rey se llevaba a su único hijo.

¡¡Suelten a mi muchacho que él no fue el protagonista de semejante sacrilegio!! ¡¡Él no fue a la escuela, él nunca pudo saber cómo se manipula un arma de gran peligrosidad!!

Su compañera de vida le replicó:

¡¡Cómo puedes pedir clemencia para tu hijo cuando tú mismo lo iniciaste en malos caminos y ahora quieres librarlo como si tal fuera un pobre condenado!! ¿¡No es mejor que purgue dentro de la sombras y aprenda un oficio que malgastar su juventud en una inútil vida de perros!? ¡¿No basta que se refugie en un indeseable como tú que dio su vida en borracheras, en aires de una disfrazada decencia?!

Díjole entonces Gregorio:

¡¿Cómo puedes replicarme así mujer, madre deslenguada, porque cuanto más te necesitaba el imberbe, tú te ibas a llorar a tu progenitora por los maltratos de tu amante?! ¡¿No era mejor que busques un poco de mesura, un poco de atención en vez de encontrar pretextos para un inútil matrimonio!?

Y no sabían ellos, que el joven era llevado al cadalso. Vendados estaban los ojos entre la turba que no comprendía el por qué era llevado de esa manera, a su terrible final. Los padres se desgañitaban y se acusaban mutuamente. Pero ambos, nada podían hacer, la suerte estaba echada: Artemio vería en contados minutos, sus fechorías pagadas en el cadalso instalado en medio de la plaza del pueblo…

Antes de leída la sentencia, presentadas fueron las acusaciones de un testigo. Pero a éste, la conciencia no le dejaba tranquilo cayendo en contradicciones y era obvio que había una oscura intención. Surgieron entonces las dudas de los defensores porque no había pruebas válidas pero lamentable fue que era más atendida la acusación falsa que la presumible inocencia del muchacho.

Se ventilaba de esa forma, la muerte del Alcaide acaecida en la noche anterior. ¿Cómo una frágil figura de desdeñoso semblante pudo consumar semejante delito? ¿Cómo se puede reclamar justicia cuando no se ha probado la culpabilidad del acusado? ¿Cómo se puede alegar un derecho si más puede el orgullo y la mezquindad del acusador al no dar una prueba fehaciente de la veracidad de los hechos? Pero eran las épocas cuando se hablaba de dar justicia para todos, pero solo eran palabrerías sin sentido y pocas eran las esperanzas de salir bien librado de algún dictamen.

Sin más que argumentar entre las partes, se procedió a cumplir la innoble ejecución. Llevado arriba del entablado, irrumpió de repente, una voz ronca casi inteligible en el escenario. Pero fue una confesión a voz muy viva, en los últimos momentos. Fue la declaración de un testigo muy peculiar que apreció de la nada entre la multitud.

Era la intervención de Gaspar, un viejo mendigo conocido que se hizo escuchar por primera vez. La gente agolpada y melindrosa quería escuchar. Entonces, las esperanzas parecían cambiar las circunstancias del acusado, todo empezaría de nuevo pero ya era tarde para el desenlace y ya no hubo momentos de retroceder para romper las cadenas de la injusticia.

Colocado Artemio en la guillotina por el verdugo así encapuchado, le quitaron la venda de los ojos, los tambores cesaron su redoble, la cuchilla cumplió su cometido y cayó sin demora la infortunada cabeza que besó rápidamente el cesto. Quedaron los presentes horrorizados en un profundo y largo suspiro, sin darse cuenta de la tremenda equivocación a que todos se habían sumado.

Así es la humanidad, más de dos mil años no han aprendido la lección y tienen todavía esas malas costumbres. Se sigue defendiendo siempre los derechos humanos del criminal no sin antes terminar con la vida de los inocentes que injustamente son acusados.

Roque Puell López - Lavalle

Click: https://www.youtube.com/watch?v=pUZeSYsU0Uk

lunes, 19 de abril de 2021

Cuando yo pude despertar

 

Ayer martes, poco después del mediodía, casi me encontré entre los pasajeros de un largo viaje con serias dudas de poder retornar. Me sentí mal porque los síntomas se mostraron inesperados en mi cuerpo momentos antes y las fuerzas para mantenerme lúcido, fueron realmente inútiles. ¡Estaba descompensado!

Mi pensamiento aun deliraba en un quehacer improductivo porque no podía realizar una operación sencilla en mi computadora para poder sobrevivir. Intuí un trágico destino si no se encontraba pronto la ayuda y de seguir así, casi sin sentido de la realidad circundante, sería fatal. Pero en ese instante, nada era de mi incumbencia, se me iba el alma pronto, si mi destino tendría que cumplirse.

Llamaron a la Ambulancia rápidamente y las enfermeras me aplicaron los primeros auxilios. Pero luego que salía del limbo, mis palabras se hicieron inútiles queriendo gobernar mi cuerpo débil, ávido de sanidad. Las encargadas de mi salud, me reanimaron sin creer ellas en cantar victoria todavía. Yo pensaba que si Dios era misericordioso, no podría infringirme tremenda derrota. Felizmente llegué al Hospital pero en medio de un tráfico horroroso y en una espera insuficiente.

Las frías horas de la tarde me recibieron y pensé que nunca habría de salir. Enojado esperaba en la sala de Emergencia pero entre los médicos y las preguntas de la gente, intuía un largo tiempo de observación. Mi presión bajó y los dolores impertinentes fueron seguidos en ese instante por un gran malestar.

Pasaron las horas y la fiebre no bajaba, mi presión estaba baja, mi estado era incierto. Hasta que al final supe que había mejorado. Todos se preguntaron que había sucedido y yo mismo me sorprendí. Los martinicos se habían esfumado y las molestias se habían ido para siempre.  El hambre de gloria había triunfado. Recobré la salud también con un manjar de los dioses porque no había comido nada desde la mañana. Así entonces, pude irme a mi casa deshecho en mil recomendaciones por el médico de turno.

Hoy doy gracias a Dios por tremendo milagro. ¿Quién soy yo para que él le interponga a la muerte mi vida como defensa? No lo sé. Cuando estás solo en tu habitación tienes muchas dudas y te preguntas… ¿Qué pasó contigo? Quizá ahora ya no te ves como el héroe de la película y te sientes más bien como un hombre simple para Aquél quien peleó por ti. Entonces, me di cuenta que era el tiempo justo de considerarlo…

Pero si uno es sincero y ves que la necedad te ha abandonado, solo en ese momento podrías decirles a todos sin ningún temor:

“Cuando estuve entre la niebla en un camino dispar y vi que era imposible mi regreso, Él me dio de su misericordia para que Su poder yo pueda compartir. Pero cuando yo pensé que en ese instante yo me iba a Su presencia sin ninguna esperanza aquí, él me regaló de Su aliento de vida, cuando yo pude despertar”.

Roque Puell López - Lavalle

Click: https://www.youtube.com/watch?v=fulC4MuO9bw

Manuel

 

No hace mucho que nos vimos. Si parece ayer que nos saludábamos porque siempre había entre sus documentos, algunos más para darnos una ayuda entre sus sonrisas cómplices y complacientes. Así era Manuel, estudioso de la realidad nacional del educando, aquél que vertía experiencias propias de un maestro de la conciencia humana, aquel que nos hacía recuperar las notas los días sábados y él que era de los mejores exponentes en el aula.

Se fue el Director de mi colegio. Mi profe, mi amigo, mi padre, docente de docentes, hace pocos días viajó a la eternidad. Nos conoció de niños, algunos desde los once años y otros más pero nunca dejó de ser el mismo, el entusiasmo viviente y la enseñanza apreciada de un padre, para orientarnos en la adversidad.

Cuando fuimos a verlo, yacía en su lecho de cómodos almohadones y de plumas retocadas. Era su lugar de sueños en su mirada serena, pensativa y al parecer, dormido. Nos decía en silencio un hasta pronto que ni la propia muerte le pudo arrancar por esa tranquilidad que su mirada expresaba. Fue todo un sentir de los asistentes, padres y alumnos, un binomio de sus más arraigados deseos. Más de una lágrima y cánticos se mostraron entre los que los que asistimos a su despedida.

La misa del cuerpo presente cumplía su cometido desde los que fuimos fundadores hasta las promociones más recientes. Es que no se puede olvidar a alguien que fue siempre nuestro maestro, al que ahora se encuentra distante. Recordamos las miles de anécdotas que se dieron en nuestro tiempo. ¿Cuántos fuimos retados a ser diferentes en un tiempo cuando se comenzaban a despertar a las luchas sociales en un país tan diverso?

Pero así aprendimos, así quedó su enseñanza y orientación entre nosotros, el alma diligente del ejemplo y la perseverancia para no desmayar en la vida. Y esta era su mística de formar valientes, esta era la forma de trasmitir el espíritu de soldados consecuentes. Por ello el gran homenaje de nosotros y de muchas promociones que vendrán en el futuro. Su recuerdo será imborrable.

Lástima que se fue, todos recordaremos su entrega y su conciencia impartida para ser los mejores ciudadanos. Yo sé que partiremos alguna vez, ¿Alguien sabe por ventura la hora cuándo vendrá el encuentro con la verdad? No, nadie, pero yo solamente entiendo que hay que estar preparados como “Piquito” nos enseñó y que quizá nos saludemos otra vez con un gran abrazo, pero en el más allá…

Roque Puell López - Lavalle

Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=o18xGqrzxhs


El último abrazo

Veinte y nueve años que te fuiste madre mía y tu recuerdo vive aún conmigo. Contemplo las fotos en el álbum que me dejaste y al hojear algunos cuadernos tuyos, encuentro lo que escribiste en el pasado y vaya que ahora es una inspiración para mí.

Doy gracias a nuestro Dios porque soy lo que soy porque me enseñaste a luchar por la vida así como también lo hiciste por el amor, la verdad, el coraje y la perseverancia en medio de toda circunstancia…

Nunca olvidé tus consejos para ser el mejor siempre y fuiste un gran ejemplo para mí. Cómo olvidar el amor que tuviste a mis hijas cuando estuviste con nosotros, tus adorables nietas a quienes amaste y cuidaste con dedicación, preocupándote también por sus estudios cuando fueron al colegio. Ellas tienen los libros que les regalaste y son una herencia de su recordada abuelita. ¡Gracias mamá!

Cuando vienen mis días malos, me siento como un niño asustado que quisiera guarecerse en tu regazo y me regocijo en el recuerdo cuando era pequeño y me cuidabas de los peligros o cuando estaba enfermo y velabas junto a mí. ¡Gracias por los remedios feos!

Te amo madre mía, como si fuera ayer y en los últimos meses cuando ya no pudiste hablar, me diste el último abrazo consolando mi profunda tristeza, así en el silencio del día y la noche, pero con tu gran corazón…

Sí, fue mi último abrazo que la enfermedad no te quebró; porque fuiste más fuerte que ella, venciéndola lejos con tu amor de madre. ¡Cómo olvidarlo! Estás ahora con Dios en su mansión celestial y realmente feliz en Su presencia.

Y aunque ahora te extraño, estoy seguro que más tarde o más temprano, nos volveremos a encontrar. Hasta entonces mi linda madrecita, siempre estás conmigo, ahora en mi vida y también en mi ser…

Tu hijo…

Roque Puell López - Lavalle

Click: https://www.youtube.com/watch?v=kkqOtkJfINQ&list=RDGMEMRpqX2eKUq0kW97LmkR0R1w&index=3

El romance de Don Ñublo

 

No se conocía en los relatos de la caballería medieval, en las historias de los valientes de brillante armadura, acerca de las incursiones en los viejos castillos y en las aventuras tan increíbles como las de los dragones que escupían fuego, los torneos de los atrevidos o las historias de las princesas arrancadas de los brazos de un farsante. En aquél tiempo se cumplía la prueba del amor con hechos de violencia, arriesgando la vida y el rescate de una dama por un caballero andante.

Era hidalgo su vestido, de elegante color azulado. De un temperamento ardiente, de una prestancia y de un carácter forjado en la decencia. Era también muy prolijo y de impactante figura. No era el hombre taciturno y de poco valor, porque demostró a todas luces que era hábil y nunca nadie lo había vencido. Levantó su estandarte muy orondo, dejando honor a su apellido, y venía de las batallas de su rey, de casi sufrir la muerte pero la venció con su enérgica osadía para que otros no crean que él quedó postrado en un final momento.

Salió de su comarca y muchos fueron los caminos por el grandioso bosque que venció en pos de su reconquista. Palmo a palmo, cruzando aun los pantanos, no se halló e él un espíritu de desaliento. Y a pesar de las pruebas, iba raudo a tomar a su amada al galope de su brioso y bello caballo blanco al otro lado de la difícil geografía. Nada lo detenía e iba convencido de su noble ideal y por ello blandía su espada en ocasiones para dar esperanza a todos con tal de rescatar a la mujer de sus amores.

Pero Dios no lo quiso ayudar. Después de tantas peripecias, él halló por fin a su adorada pero ella se encontraba vaga, perdida y sin reaccionar porque fue lamentable que el nombre de su caballero, ya no lo podía pronunciar. Estaba enferma, su mente estaba extraviada y hacía mucho que no reaccionaba. Entonces, sin más miramientos al encontrarla así, luego de meditar, la ofreció sin perder tiempo en sacrificio incruento para que Dios la cubra de su poderosa sanidad…

Y mientras sucedía el milagro, apeó su caballo y se fue a la mar. Desesperado, con el rostro perdido no paró de cabalgar hasta bien entrada la noche y solamente descansó rendido cuando encontró que la luna llena y brillante, ahora reinaba en la bahía. Buscaba apenado, entre la oración y entre el sudor que le corría por el rostro una respuesta clara que calmara así su interminable melancolía. Entonces, le increpó al cielo sin más miramientos: ¿Qué es lo que debo hacer ahora? ¿Qué es lo que Dios me quiere mostrar? Y solamente le respondió un silencio sepulcral…

Así, tomando una bocanada de aire, hundió el cuchillo de la resignación en su corazón y amargamente, se echó a llorar. No obstante, al día siguiente, los pescadores del lugar lo encontraron sobre sus hombros, cubierto por las aguas y casi inconsciente, pero con ánimos todavía de volar...

Roque Puell López - Lavalle

Enlace: https://www.youtube.com/watch?v=u4u_1cjfFb4

sábado, 17 de abril de 2021

Hola pá

¿Por qué estás así hija mía? Preocupado estoy por tu mirada triste y por tu ánimo desatendido. Es que tienes un problema, algo te pasa y yo a ti te conozco mi hija bella. ¿Problemas del corazón? ¡Quién no los ha tenido! Solamente que eres tan niña y sin embargo, no eres la excepción. Yo tampoco me escapé y en este mundo incierto, todo puede suceder. El corazón no se le da a nadie, solo se da el querer sencillo en un día a la vez. No confundas el amor con el entregar que para eso hay tiempo. Siembra el futuro con promesas y sueña con los planes que aún no puedes ver.

No mires la carita todo el tiempo, se acaba con los años pero el amor verdadero se queda para siempre y se hace fuerte como el viento, aquel que no puedes ver. No es el dinero lo más importante, dale siempre otro lugar, más vale el pan duro con amor que el banquete de manjares donde hay odio y frustración. Habla francamente de lo que te guste y de lo que no. No prorrumpas palabras ociosas, mejor di la verdad, pero hazlo cuidadosamente, no vayas a afrentar. Calma tu ímpetu y no destruyas el alma de tu compañero, perderías al instante y no te lamente después desconsolada, cuando no encuentres una solución.

Pero por sobre todas las cosas hija mía, ama a Dios con todas tus fuerzas, guarda sus mandatos y Él te concederá las peticiones de tu corazón. Mostrará tu derecho como el medio día y no dudes que su amor nunca te dejará. Te pondrá en lo alto siempre y así te ha de premiar. Estudia mucho ahora y hazte luego una profesión, mucho hay que recorrer pero no pienses más con la pasión que esta, no llega a ninguna parte.

No llores hija mía, tan sólo eres una niña que ya piensas como mujer. Ven con tu pá que te ama y te comprende, porque a su pecho, tú te puedes consolar. Yo estaré contigo pero prométeme que me estás escuchando y de mis consejos podrás aprender. No te desanimes, lucha niña valiente que la batalla espera y grandes cosas has de conquistar. Blande tu espada, yo sé que puedes derrotar todo lo que venga y entiendo que lo lograrás. Muéstrame ahora de quién viene mi sangre, pues orgulloso ya está tu padre porque está seguro que grandes triunfos, vas a alcanzar…

Roque Puell López - Lavalle

Click: https://www.youtube.com/watch?v=NlprozGcs80

Pablo y Charlotte


En el secreto de su alcoba, entre la ventana semi abierta y el sigilo de la noche, Pablo se pudo imaginar, cómo relataba sus secretos a Charlotte, su inolvidable amiga. De esa manera fue que vinieron a él, las vivencias y las experiencias tristes de su vida como si le fueran dadas de alguna manera en complicidad con alguien. ¡Qué duda cabe! Solo que esos recuerdos, parecían juicios que esperaban una sentencia o quizás alguna penitencia impuesta en las solitarias inmediaciones de un lejano monasterio o en los oscuros rincones de una sombría sacristía…

Así las cosas, tanto se pensaba en ese instante y tanto se cantaba al cielo, que ella no tardó en aparecérsele frente a él y le explicaba en esos minutos, lo que pensaba pero súbitamente intuyendo a su amigo, le dijo:

“Abriste tu corazón y tocaste el mío. Por momentos imaginé y sentí que tus ojos humedecidos por la emoción y el desencanto, colmaban mi ser. Me lo decías todo, sin embargo, no pude comprender todos los motivos de tu despecho. ¡¡Cuán profundo son  los sentimientos que te embargan!! ¿Cómo haría ahora para ayudarte? ¿Cómo estar tranquila para decirte siempre que no debieras de rendirte y no renunciar a tu legado? ¿Será tal vez que me dices la verdad?”

    - Pablo entonces, le habló con voz entrecortada…

-         ¡¡Cuánto hubiera querido yo que ayer fueras tú la que me abrazaras!!

Y la respuesta de Charlotte, no se dejó esperar:

            “La distancia entre nosotros fue como el inmenso mar porque nos unió y nos separó pero no obstante, nos deja hoy concertar una verdad: Tú estabas a la par conmigo pero estábamos distantes por el altar de los imposibles, por aquél oráculo que nunca existió más que en las fantasías de una superchería pueblerina, en un sueño para mí imposible de concretar pero así te fuiste pronto, sin darme ninguna justificación.”

Sus palabras fueron verdades, el cobarde fue él y así lo reconoció. En cambio, pensó que las palabras de ella eran un manojo de fortalezas porque eran sus sentimientos fielmente aprendidos a punta de tristezas de repente. Pablo impertérrito la escuchaba y más aún, otras veces le leía el pensamiento con solo mirarla a los ojos. No eran las expresiones de una mujer henchida por la vanagloria sino las de una dama llena de la experiencia del amor y de la que no quiere que triunfe la maldad escondida…

            “Lo valiente se demuestra en la lucha”, - le dijo sin compasión…

Pero Pablo atesoraba en su corazón hacer algo nuevo con su azarosa vida y le respondió:

-      “Fieles son las heridas del que ama e inoportunos son los besos en la boca pero cuando encuentras la realidad no quieres que todo tu mundo sea echado en un canasto. No soy el mismo y tú aclaraste mi existencia. Que si valgo tanto como me dijiste, agradezco al cielo, a ti, ángel de la guarda que vino a llorar conmigo en un concierto de paz cuando yo ya no tenía fuerzas. Yo así lo hice y si hoy encontrara la llave de tu corazón, en siete candados la guardaría y le prendiera candelas para que mi fuego nunca se apague por amor a ti…”

Los ojos de Chaelotte se abrieron asombrados pero por fin, le dijo…

“Los amigos son como las estrellas, que no los ves pero sabes que están allí. Yo nunca encontré una constelación pero de repente contadas fueron las circunstancias para buscarte y al fin te encontré en mis pensamientos y en mis oraciones, porque sé que tú nunca te fuiste de mi lado pero ahora tengo que marcharme”

Ella desapareció como por encanto y lo dejó a Pablo sin palabras….

Reaccionando rápidamente, se dio cuenta que todo lo dicho inexplicablemente era cierto pero allí estaba Mariela, aquella del bello semblante, la mujer que su alma se identificaba con él, la del hablar sencillo y sincero que llegó a su corazón y que lo partió en dos. Se dio cuenta que la quería en secreto pero nunca se animó a decirle nada, quizá porque había sufrido mucho o tal vez que no quería recibir una respuesta negativa a su corazón.  Y ahora que se fue, ¡Quién sabe si la volvería a ver otra vez!

Extrañamente, Pablo nunca supo si era una realidad lo que había experimentado o  era otra vez la creatividad de su propia imaginación.  Sin embargo, dijo entonces resignado y apocado en sus emociones, estas breves palabras:

-            “Lo real es que yo no me di cuenta ni de la hora, ni de los minutos avanzados de la noche y ni siquiera sé que todo lo que viví fue un sueño o una realidad, yo solamente supe en ese momento, que le di mi confesión”.

Roque Puell López - Lavalle

Click:  https://www.youtube.com/watch?v=fHwadb-DvVc




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Misión

 

Montes engalanados de tupida vegetación, los abismos insondables, la selva impenetrable, húmeda, de olor a madera mojada, es un mundo que no ha sido explorado. Pero ahí se encuentra, soberbio, imponente, solitario y hermoso a la vez, un paraje que no se conoce, un monte sin luz del sol, una aventura que invita a una vida peligrosa y que sin embargo busca entre los más avezados, una oportunidad, un rumbo inexplicable, una rosa en magnífica flor, que finalmente quiere ser llevada por el conquistador…

Sin embargo, la lluvia torrencial acompaña al hombre y aquella densa neblina que envuelve su vida, lo enaltece. Ama la verdad en lo que dice, le importa el alma de los extraños, corre en sus venas el entusiasmo de los sueños y a pesar que escucha solamente su respiración cuando va cuesta arriba, quiere pasar de lo impredecible a lo que él anhela profundamente, para luego compartirlo. Es una dicha que no cabe en su corazón…

La fiera limita su territorio pero él quiere llegar presto para ser el primero. Será porque no le importa ni el tiempo ni la distancia, ni el recuerdo de su pueblo o la razón de sus amigos. ¡Qué carácter! El mensaje es el mismo: Liberador, fuerte, impactante, consolador, nunca pierde vigencia aunque lo visite el martirio. Es el amor de Quien hace mucho se le adelantó pero que ahora toma todo su ser y su decisión. Usa de su violencia, de su naturaleza desnuda o mordaz, para no ser alcanzado por el rayo de la desesperanza o el trueno de la indiferencia...

Le dijeron loco pero ahora lo vive intenso, todos pueden cercarlo, pueden tocarlo y reírse con él. Porque a la ingenuidad de ellos, se le adelanta la humildad y la sencillez que se le ve reflejada en su rostro, en la calidez de lo que él expresa, en su cuerpo maltratado porque atrás dejó su orgullo para ir ahora en pos de un ideal verdadero, monstruoso para los que no creen y único para los que lo aceptan con decisión…

La vida es una para contarla y algunos la conocen por las vivencias que contiene el Libro de verdades eternas. Del sufrimiento de otros se nutre el carácter o de los latidos de un corazón extraviado se afirman las alegrías pero permanece todavía el mismo llamado que cambia al hombre y anima al corazón apocado. La montaña lo refugia, lo soslaya, pero es generosa cuando comparte sus secretos…

¿Qué es aquello que lo apasiona entonces? La vida con propósito y el recorrido de los caminos que sabe que lo pueden sorprender. Es que existe el Dueño de los laberintos y de los árboles inmensos en las cañadas o el nativo de la humilde morada, del que él no pensaba que te daría la bienvenida con un sencillo saludo. No se imaginaba el corazón del que recibía su visita, el dolor de su despedida, tal vez de su sencillo mensaje y de la manera de compartirlo…

Solamente las almas que se doblegan ante la Majestad de lo que tú no adviertes, de la pequeñez que te hacen sentir ellos o la misma montaña, se ven reflejadas en el por qué los conociste. No eres tú el que conquistas y tomas para ti el honor. No, el conquistado eres tú que no sabes que la Misión que llevas, es de tu Mensaje. La candidez de tu ignorancia, te hace un vasallo, te convierte en un simple aprendiz y que solamente aportas tú, la intención de tu inocencia…

Roque Puell López - Lavalle

Click: https://www.youtube.com/watch?v=Usk-54YAQeU&list=RDMM&index=2

 

 


El tomate

 

¡Qué feliz estaba el tomate en la hacienda! ¡Colgado estaba él en una rama cantando como todo un artista! No había rayo, comba ni nada que lo entristeciera porque la vida le parecía corta por vez primera. Y por eso el jolgorio, las risas, los parabienes y los buenos amigos.

Sin embargo, un día apareció una plaga misteriosa que a todos sorprendió pero a los demás en la estancia, la pelona se los llevó. Más la indigna, cortó al cantante en dos mitades dejándole solamente sus hojas y sus tres semillas: Una de ellas lo vio y por costumbre, cumplió su papel, la segunda le dio la bienvenida y la otra lo ignoró completamente…

Así pues corrieron las semanas y los meses quedando el tomate muy desconcertado y quedó solo en el Hospital por los pesares que las malas intenciones lo habían postrado. Pensativo inquirió sobre la vida y la muerte, se preguntó el cómo es que dos se fueron sin pena ni gloria de este mundo siendo los convidados a una cena sin final sin poder saberlo. ¡Qué momentos!

Otros reirían nerviosos por no saber lo que podría acontecerles o quizá lloraban por su propia irresponsabilidad. No se cuidaron nunca, no se acogieron tampoco a ninguna de  las recomendaciones del galeno y de las enfermeras que velaban por su propio restablecimiento. Y así Caronte, el barquero del Hades, el encargado de guiar las sombras errantes de los difuntos, se los llevó, víctimas ellos de sus propios fundamentos…

Y al parecer, mientras él experimentaba estas cosas, ¡Los otros tomates dizque sus amigos, ni se enteraron de su enfermedad! Casi ninguno lo visitó, solamente fueron unos pocos que lo contemplaron verde, oscuro y pálido. Pero a comparación de los otros que lo vieron, ellos lo gozaron bermejo y brillante en el verano…

Entonces, Dios se acordó de él y le plació infundirle aliento nuevamente cuando estaba casi muerto y sin color. Luego de despertar de su mal sueño, el tomate brilló nuevamente en cuerpo y alma entendiendo así su prometedor destino. Todo era tan diferente y lo que le pasó fue de gran propósito para su vida porque él sabía que en poco tiempo iba a mejorar. Después se tornó más sabio queriendo ser amable con casi todo el mundo y qué tal raigambre de él, de vivir siempre adelante. ¡¡Qué temperamento!!

Fue en esas circunstancias que exclamó:

                 “No importa lo que me pasó en ese momento, esta vez me tocó a mí. Mañana le tocará el turno a las semillas y finalmente a la plaga que no tuvo corazón ni medida”.

Habiendo dicho eso, cerró súbitamente sus ojos y los doctores allí reunidos pensaron que el tomate había muerto. No obstante, ¡Oh súbita sorpresa! Él los pudo abrir lentamente y pestañeando, para la emoción de todos los que estaban presentes.

Solamente que en esta oportunidad, el cantor apareció mucho más bello y fornido…

 Roque Puell López - Lavalle

 Click: https://www.youtube.com/watch?v=eMR_IgXNs7E

 

 

 



Presentación

  S aludos cordiales a todos. Es un placer para mí presentarles mi nuevo libro "Antes de mañana", Una antología de la vida...  edi...